Calculadora de IMC
Y el peso que le corresponde a tu altura.
Revisa los datos introducidos.
Añade el perímetro de cintura (opcional)
Es el dato que más dice de los dos: mira dónde está la grasa, que es lo que se asocia al riesgo, y el IMC no puede verlo. Hace falta el sexo porque los umbrales de la OMS están publicados por separado para hombres y mujeres.
Opcional. Si tienes una cinta métrica a mano, mídete a la altura del ombligo, de pie y sin apretar: el perímetro de cintura predice el riesgo cardiometabólico mejor que el IMC.
100 % privado — los cálculos se hacen en tu dispositivo. Ni tu peso, ni tu altura, ni tu cintura se envían a ningún servidor.
El IMC no es un diagnóstico y esta página no es consejo médico. Es una razón entre dos números, peso y altura, que se inventó para describir poblaciones y no para valorar a una persona concreta: no distingue el músculo de la grasa ni sabe dónde está esa grasa. No se aplica a menores de 18 años, ni durante el embarazo o la lactancia, ni a personas muy musculadas, y a partir de los 65 el rango asociado a menor mortalidad se desplaza hacia arriba. Los umbrales son los de la OMS para población adulta europea; en población asiática se manejan cifras más bajas. Quien puede interpretar tus números con el resto de tu historia es tu médico, no una calculadora.
Peso para cada altura, según el IMC
La fórmula al revés: los kilos que dan un IMC de 18,5, de 25 y de 30 con cada estatura. La fila de tu altura se señala sola al usar la calculadora de arriba.
| Altura | IMC de 18,5 a 25 | Obesidad, desde |
|---|---|---|
| 1,50 m | 41,6 – 56,3 kg | 67,5 kg |
| 1,55 m | 44,4 – 60,1 kg | 72,1 kg |
| 1,60 m | 47,4 – 64,0 kg | 76,8 kg |
| 1,65 m | 50,4 – 68,1 kg | 81,7 kg |
| 1,70 m | 53,5 – 72,3 kg | 86,7 kg |
| 1,75 m | 56,7 – 76,6 kg | 91,9 kg |
| 1,80 m | 59,9 – 81,0 kg | 97,2 kg |
| 1,85 m | 63,3 – 85,6 kg | 102,7 kg |
| 1,90 m | 66,8 – 90,3 kg | 108,3 kg |
| 1,95 m | 70,3 – 95,1 kg | 114,1 kg |
Los kilos salen de multiplicar 18,5, 25 y 30 por la altura en metros al cuadrado, redondeados a un decimal. El sobrepeso empieza exactamente donde termina la columna del medio, así que no hace falta una columna para él. Son horquillas de veinte kilos largos a propósito: dentro caben constituciones muy distintas, y ninguno de estos números sabe cuánto de tu peso es músculo.
Cómo se usa
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1. Peso y altura
Con los kilos de la báscula y tu estatura basta. La unidad de la altura se cambia en el desplegable de al lado: al cambiarla, el número se convierte solo, así que 175 cm pasa a 1,75 m sin que tengas que reescribirlo.
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2. Mira el rango, no solo la cifra
Debajo del IMC está lo que casi ninguna calculadora enseña: los kilos que dan un IMC de 18,5 a 25 con tu altura. Es la misma fórmula al revés y responde a la pregunta que la gente trae de verdad.
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3. Si tienes cinta métrica, mídete
El perímetro de cintura es opcional y está debajo del resultado, pero es el dato que más dice: predice el riesgo cardiometabólico mejor que el IMC. De pie, a la altura del ombligo y sin apretar.
El IMC lo inventó un astrónomo, y no lo inventó para ti
El índice de masa corporal es de 1832 y su autor fue Adolphe Quetelet, un belga que era astrónomo, matemático y estadístico, y que no era médico. Lo que estaba haciendo era describir a l'homme moyen, el hombre medio: buscaba una manera de resumir cómo se distribuían la estatura y el peso en una población entera, y encontró que en los adultos el peso crecía más o menos con el cuadrado de la altura. Esa observación —una regularidad estadística sobre miles de personas— es todo lo que hay en el fondo del número que hoy sale en las consultas y en los gimnasios.
El nombre actual llegó ciento cuarenta años después. En 1972, el fisiólogo Ancel Keys comparó varios índices simples de peso relativo y concluyó que el de Quetelet era el que mejor se comportaba; fue él quien lo bautizó body mass index. Y lo propuso explícitamente para estudios de población, avisando de que como medida individual tenía límites. El aviso venía de fábrica: se perdió por el camino, igual que se perdió la segunda frase de la que salieron los ocho vasos de agua al día.
Eso no lo convierte en inútil. Para comparar poblaciones, seguir tendencias o hacer un primer cribado barato en una consulta, el IMC funciona: se calcula con una báscula y un metro, no cuesta nada y correlaciona razonablemente con la grasa corporal en promedio. El problema empieza cuando una cifra pensada para promedios se lee como si fuera un veredicto sobre una persona.
Lo que el IMC no puede ver
No distingue el músculo de la grasa. El IMC solo conoce dos números, tu peso y tu altura, y el músculo pesa más que la grasa a igual volumen. Un jugador de rugby, un halterófilo o cualquiera que lleve años entrenando fuerza puede salir en la casilla de «obesidad» con un porcentaje de grasa bajo. Y al revés: una persona sedentaria con poca masa muscular puede tener un IMC perfectamente centrado y bastante más grasa de la que ese número sugiere.
No sabe dónde está la grasa, que es justamente lo que importa. La grasa que rodea las vísceras dentro del abdomen se asocia a bastante más riesgo cardiovascular y metabólico que la que se acumula en caderas y muslos. Dos personas con el mismo peso y la misma altura tienen el mismo IMC, la repartan como la repartan. La báscula no puede notar esa diferencia; una cinta métrica, sí.
No sabe nada de lo demás. No conoce tu tensión, tu glucosa, tu colesterol, tu forma física, lo que comes ni cuánto te mueves — y cualquiera de esas cosas dice más sobre tu salud que la razón entre tu peso y el cuadrado de tu estatura.
Por eso hay una cinta métrica en esta página
El perímetro de cintura es la medida casera que mejor predice el riesgo cardiometabólico, y cuesta lo que cuesta una cinta de costura. La OMS, en su consulta de expertos sobre perímetro de cintura de 2008 y para población europea, marca dos escalones:
- Riesgo elevado: desde 94 cm en hombres y 80 cm en mujeres.
- Riesgo muy elevado: desde 102 cm en hombres y 88 cm en mujeres.
Se mide de pie, con la cinta horizontal a la altura del ombligo, al final de una espiración normal y sin apretar contra la piel. Como todos los umbrales de población, marcan dónde el riesgo medio empieza a subir, no dónde empieza una enfermedad: nadie amanece enfermo al pasar de 93 a 94 cm. Pero si tu IMC dice una cosa y tu cintura dice otra, la que más pesa es la cintura.
El rango de peso es la fórmula al revés
La pregunta que casi todo el mundo trae no es «¿cuál es mi IMC?», sino «¿cuánto debería pesar para mi altura?». Y esa se responde con la misma fórmula despejada al otro lado: si IMC = peso ÷ altura², entonces peso = IMC × altura². Basta con meter los dos extremos del rango:
- Para 1,75 m: 18,5 × 1,75² = 56,7 kg y 25 × 1,75² = 76,6 kg.
- Para 1,65 m: 18,5 × 1,65² = 50,4 kg y 25 × 1,65² = 68,1 kg.
Son horquillas de veinte kilos largos, y esa amplitud no es un defecto del cálculo: es lo que hay. Dentro de ella caben cuerpos muy distintos, con esqueletos y musculaturas distintas, y el rango no dice cuál de todos esos pesos es el tuyo. Dice dónde está la franja que, en promedio y en poblaciones, se asocia a menor mortalidad.
Los umbrales no valen igual para todo el mundo
La tabla de 18,5 · 25 · 30 se presenta a menudo como si fuera universal, y la propia OMS reconoce que no lo es. En población asiática el riesgo cardiometabólico aparece con cifras más bajas —a igual IMC, mayor porcentaje de grasa y más riesgo—, por lo que se manejan umbrales de 23 para el sobrepeso y 27,5 para la obesidad en lugar de 25 y 30. Los de perímetro de cintura también cambian según el origen geográfico; los que usa esta página son los europeos.
Y hay grupos enteros a los que la tabla directamente no se aplica: los menores de 18 años, que se valoran con percentiles por edad y sexo porque un cuerpo que crece cambia de proporciones; las embarazadas y las mujeres lactantes; las personas muy musculadas. A partir de los 65 años el rango asociado a menor mortalidad se desplaza hacia arriba, de modo que un IMC que en un adulto joven se etiquetaría de sobrepeso puede ser, en esa edad, exactamente donde conviene estar.
Qué hacer con el número
Poco, y con calma. El IMC es un dato de cribado: sirve para decidir si conviene mirar algo más de cerca, no para concluir nada por sí solo. Si te sale fuera del rango, lo que aporta es una pregunta —merece la pena mirar la cintura, la tensión, la analítica— y no una respuesta. Si te sale dentro, tampoco es un certificado de nada: se puede estar en el centro de la tabla y tener una analítica mala.
Esta calculadora no te va a decir qué hacer, porque no puede saberlo: no te ha visto, no conoce tu historia y no es tu médico. Lo único que hace es darte las cifras bien hechas y contarte de dónde salen. En Calculoteca tienes también cuánta agua beber al día, y la de calorías diarias —el gasto energético con la fórmula de Mifflin-St Jeor— está en camino.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se calcula el IMC?
Se divide el peso en kilos entre la altura en metros elevada al cuadrado. Para 70 kg y 1,75 m: 1,75 × 1,75 = 3,0625, y 70 ÷ 3,0625 = 22,86, que se muestra como 22,9. La altura va en metros, no en centímetros: dividir entre 175 al cuadrado da un número diez mil veces más pequeño y sin ningún sentido.
¿Cuál es el peso normal para mi altura?
Es la fórmula del IMC al revés: el peso que da un IMC de 18,5 es 18,5 × altura², y el que da 25 es 25 × altura². Para 1,75 m sale de 56,7 a 76,6 kg; para 1,65 m, de 50,4 a 68,1 kg; para 1,80 m, de 59,9 a 81,0 kg. Es un rango ancho a propósito, porque dentro de él caben constituciones muy distintas, y no dice nada de cuánta de esa masa es músculo.
¿De dónde viene el IMC?
De Adolphe Quetelet, un astrónomo y estadístico belga que en 1832 buscaba describir al «hombre medio» de una población y encontró que el peso de los adultos crecía aproximadamente con el cuadrado de la estatura. No era médico y no estaba midiendo la salud de nadie: estaba describiendo poblaciones. El nombre «índice de masa corporal» se lo puso Ancel Keys en 1972, y lo propuso precisamente por lo bien que se comportaba en estudios de población, avisando de sus límites como medida individual.
¿El IMC vale para deportistas?
Mal. El IMC solo sabe cuánto pesas y cuánto mides: no distingue un kilo de músculo de un kilo de grasa. Como el músculo es más denso, una persona muy musculada sale con un IMC alto y puede aparecer en la casilla de obesidad teniendo un porcentaje de grasa bajo. Lo mismo pasa al revés: alguien con poca masa muscular puede tener un IMC dentro del rango y bastante grasa. Si entrenas fuerza en serio, el IMC te sirve de poco.
¿Por qué la cintura dice más que el IMC?
Porque mira dónde está la grasa, y ahí está la diferencia. La grasa que rodea las vísceras del abdomen se asocia a bastante más riesgo cardiovascular y metabólico que la que se acumula en caderas o muslos. El IMC no puede verlo: dos personas del mismo peso y la misma altura tienen el mismo IMC repartan la grasa como la repartan. Una cinta métrica de tres euros aporta ahí información que la báscula no tiene.
¿Cuánto debe medir la cintura?
La OMS, en su consulta de expertos de 2008 y para población europea, sitúa el riesgo elevado a partir de 94 cm en hombres y 80 cm en mujeres, y el riesgo muy elevado a partir de 102 cm en hombres y 88 cm en mujeres. Se mide de pie, con la cinta a la altura del ombligo, al final de una espiración normal y sin apretar. Son umbrales de población: marcan dónde empieza a subir el riesgo medio, no dónde empieza una enfermedad.
¿El IMC vale igual para todo el mundo?
No, y la propia OMS lo reconoce. En población asiática el riesgo cardiometabólico aparece con cifras más bajas, por lo que se manejan umbrales de 23 para el sobrepeso y 27,5 para la obesidad en lugar de 25 y 30. Los umbrales de perímetro de cintura también cambian por origen geográfico. Los que usa esta página son los de población europea.
¿Sirve el IMC en niños, en el embarazo o a partir de los 65?
No, en ninguno de los tres casos. En menores de 18 años no se usan estos umbrales sino percentiles por edad y sexo, porque un cuerpo que crece cambia de proporciones. En el embarazo y la lactancia la ganancia de peso forma parte del proceso y no se interpreta con esta tabla. Y a partir de los 65 el rango asociado a menor mortalidad se desplaza hacia arriba, de modo que un IMC que en un adulto joven se llamaría sobrepeso puede no serlo. Tampoco se aplica a personas muy musculadas.
¿Guardáis mis datos?
No. Todos los cálculos se hacen dentro de tu navegador. Ni tu peso, ni tu altura, ni tu cintura, ni nada de lo que escribas sale de tu dispositivo: no hay servidor que lo reciba ni base de datos donde guardarlo. Puedes comprobarlo activando el modo avión y viendo que la calculadora sigue funcionando.
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