Cuánta agua beber al día

Por tu peso, tu ejercicio y el calor que haga.

Agua al día 2,31 L

70 kg · sin ejercicio · clima templado → 2.310 ml

En vasos de 250 ml
9 vasos
Ya lo pone la comida (20–25 %)
0,46–0,58 L
Lo que te toca beber
1,73–1,85 L

Cómo repartirlo a lo largo del día

Sobre los 1,79 L que te toca beber, una vez descontado lo que aporta la comida. Son referencias para no llegar a las once de la noche con dos litros pendientes, no un horario: el cuerpo no lleva cronómetro.

  • Al levantarse250 ml
  • Con cada comida (desayuno, comida y cena)385 ml
  • Antes de entrenar—
  • Durante y después de entrenar—
  • Entre horas, a sorbos385 ml

Los dos huecos del entrenamiento se quedan a cero porque no has puesto minutos de ejercicio arriba.

100 % privado — los cálculos se hacen en tu dispositivo. Ni tu peso ni tus minutos de ejercicio se envían a ningún servidor.

Estas cifras son orientativas y no son consejo médico. Salen de una regla general —33 ml por kilo de peso, 400 ml más por cada 30 minutos de ejercicio y un 12 % más con calor o humedad alta—, no de una analítica ni de un profesional que te haya visto. La EFSA da referencias distintas y no calculadas por peso: 2 litros al día para mujeres y 2,5 para hombres, contando ya el agua que viene en la comida, porque la ingesta adecuada no se saca solo de los kilos. Si tienes insuficiencia renal o cardíaca, tomas diuréticos, estás embarazada o dando el pecho, la cantidad de líquido la marca tu médico y no una calculadora.

Agua al día según el peso

Litros totales del día, comida incluida. La fila de tu peso se señala sola al usar la calculadora de arriba.

Litros de agua al día según el peso, los minutos de ejercicio y el clima
Peso Sin ejercicio 30 min 60 min 60 min y calor
50 kg1,65 L2,05 L2,45 L2,74 L
55 kg1,82 L2,22 L2,62 L2,93 L
60 kg1,98 L2,38 L2,78 L3,11 L
65 kg2,15 L2,55 L2,95 L3,30 L
70 kg2,31 L2,71 L3,11 L3,48 L
75 kg2,48 L2,88 L3,28 L3,67 L
80 kg2,64 L3,04 L3,44 L3,85 L
85 kg2,81 L3,21 L3,61 L4,04 L
90 kg2,97 L3,37 L3,77 L4,22 L
95 kg3,14 L3,54 L3,94 L4,41 L
100 kg3,30 L3,70 L4,10 L4,59 L
110 kg3,63 L4,03 L4,43 L4,96 L
120 kg3,96 L4,36 L4,76 L5,33 L

Las cifras en naranja pasan de 4 litros al día. No son un objetivo: son el aviso de que a partir de ahí la cuenta por kilos se queda corta como consejo y hace falta que lo mire un profesional. Recuerda además que entre el 20 % y el 25 % de esos litros ya te lo comes.

Cómo se usa

  1. 1. Tu peso

    Es lo que más manda: la base son 33 ml por kilo, así que entre 55 y 90 kg hay casi un litro de diferencia. Con los kilos de la báscula basta; no hace falta afinar decimales.

  2. 2. Los minutos que sudas

    Solo el ejercicio de verdad, el que te hace sudar: 400 ml más por cada media hora. Andar hasta el trabajo no cuenta; una hora de bici o de gimnasio, sí. Si hoy no has entrenado, déjalo a cero.

  3. 3. Resta lo que ya comes

    La cifra grande es el agua total del día, y entre el 20 % y el 25 % te entra con la fruta, la verdura, las sopas y el yogur. Lo que tienes que llevar en la botella es la tercera casilla, no la cifra grande.

Los ocho vasos al día no vienen de ningún estudio

Es probablemente el consejo de salud más repetido de los últimos setenta años, y no tiene detrás ninguna investigación. La pista más sólida sobre su origen lleva a una recomendación del Food and Nutrition Board estadounidense de 1945, que hablaba de alrededor de 2,5 litros diarios para un adulto. La frase siguiente, la que nadie repitió, decía que la mayor parte de esa cantidad ya viene en los alimentos. Se citó la cifra, se olvidó la matización, se dividió entre el tamaño de un vaso y quedó una regla redonda, memorizable y equivocada.

Equivocada en dos sentidos. Primero porque una cantidad fija no puede valer para una persona de 50 kg y para otra de 100 kg: la de 100 kg necesita casi el doble de agua. Y segundo porque cuenta como «a beber» un total que incluye lo que se come. De ahí que esta calculadora enseñe las dos cifras por separado: el agua total del día, que es lo que arrojan las reglas de referencia, y lo que tienes que beber de verdad, que es bastante menos.

De dónde salen los números de esta página

La calculadora usa tres reglas, y las tres son rangos que se han concretado en un número para poder dar una cifra:

  • 33 ml por kilo de peso al día. La horquilla que se maneja habitualmente es de 30 a 35 ml/kg; 33 es el centro. Para 70 kg salen 2,31 litros; para 90 kg, 2,97.
  • 400 ml más por cada 30 minutos de ejercicio. La referencia habitual va de 350 a 500 ml por media hora, y aquí se aplica proporcional al tiempo: 20 minutos suman 267 ml y 90 minutos suman 1,2 litros.
  • Un 12 % más con calor o humedad alta. El rango que se cita es del 10 al 15 %, y se aplica sobre el total, porque con calor se suda más tanto en reposo como entrenando.

Conviene ver esas cifras por lo que son: promedios que ordenan una idea, no una medida de tu cuerpo. Dos personas del mismo peso pueden necesitar cantidades muy distintas según lo que sudan, lo que comen, cuánta sal toman o si están al aire libre en agosto o en una oficina en enero.

Por qué la EFSA da otras cifras

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) no calcula por peso. Sus valores de ingesta adecuada son 2 litros al día para mujeres y 2,5 litros para hombres, y en esa cifra ya está contada el agua de los alimentos. No es que una referencia contradiga a la otra: es que responden a preguntas distintas. La EFSA fija un valor poblacional para adultos en un clima templado y con actividad moderada —una cifra pensada para orientar políticas de salud—, mientras que la regla de los ml por kilo intenta afinar a la persona concreta.

La consecuencia práctica es que si pesas 60 kg y llevas una vida tranquila, los 2 litros de la EFSA y los 1,98 litros que salen de 33 ml/kg dicen prácticamente lo mismo. Si pesas 95 kg, la regla por kilos pide un litro más que la referencia europea. Y si entrenas dos horas en verano, ninguna de las dos te sirve tal cual. Ninguna cifra sustituye a mirarse la orina y hacer caso a la sed.

La señal que sí es tuya: el color de la orina

Es el indicador más simple y más útil que hay, y no necesita calculadora. Un amarillo claro, como la paja, indica que la hidratación va bien. Un amarillo oscuro o ámbar indica que falta líquido. Una orina transparente como el agua, mantenida a lo largo del día, suele significar que estás bebiendo más de lo necesario. Hay dos trampas: algunos complejos vitamínicos (la riboflavina, sobre todo) la tiñen de amarillo fluorescente, y ciertos medicamentos y alimentos también la alteran. Con eso en cuenta, es una señal mucho más personal que cualquier fórmula.

La sed es el otro indicador, y funciona bien en adultos sanos: el mecanismo que la dispara es bastante más sensible de lo que sugiere el mito de que «cuando tienes sed ya es tarde». Sí se atenúa con la edad, así que en personas mayores conviene no esperar a tenerla.

Beber de más también tiene un límite

El discurso público sobre hidratación es tan unidireccional —beber más, siempre más— que casi nunca se dice lo obvio: el exceso de agua es peligroso. Los riñones de un adulto sano pueden eliminar del orden de 0,8 a 1 litro por hora. Beber muy por encima de ese ritmo diluye el sodio de la sangre y provoca hiponatremia: náuseas, dolor de cabeza, confusión y, en los casos graves, edema cerebral, convulsiones y muerte. No es un riesgo teórico: está documentado en maratonianos, en pruebas de resistencia y en retos de beber agua, y precisamente en gente que creía estar haciendo lo correcto.

Por eso esta página avisa cuando el resultado pasa de 4 litros al día. No porque 4 litros sean tóxicos —un deportista grande en verano puede necesitarlos—, sino porque a partir de ahí una regla por kilos deja de ser un consejo razonable y toca que lo mire alguien que pueda verte. Y hay situaciones en las que la cantidad de líquido está limitada por prescripción: insuficiencia renal, insuficiencia cardíaca, cirrosis o tratamientos con diuréticos. En esos casos, la cifra correcta es la que diga tu médico, no la que salga de multiplicar kilos por mililitros.

Qué cuenta y qué no cuenta como agua

Cuenta todo el líquido que bebes: agua, infusiones, caldos, leche y también el café y el té. El efecto diurético de la cafeína es real pero pequeño, y el balance de una taza sigue siendo netamente positivo, así que suman. Cuenta la comida, y mucho: la sandía, el melón, el tomate, el pepino, el calabacín, las sopas, el gazpacho o el yogur son agua en más de un 80 % de su peso. Esa es la parte que la calculadora descuenta con el 20-25 %.

El alcohol es la excepción: inhibe la hormona antidiurética y hace perder más líquido del que la bebida aporta, así que una caña no cuenta como un vaso de agua. Los refrescos azucarados hidratan igual que el agua, pero con un azúcar que no interesa a diario. Y las bebidas isotónicas solo tienen sentido en esfuerzos largos —de más de una hora— o con mucho sudor: para una vida normal son agua con azúcar y sal, cara.

Preguntas frecuentes

¿Cuánta agua hay que beber al día?

No hay una cifra única. La regla más extendida es de 30 a 35 ml por kilo de peso al día, que para 70 kg son entre 2,1 y 2,45 litros; esta calculadora usa 33 ml por kilo. La EFSA, en cambio, no calcula por peso: fija una ingesta adecuada de 2 litros al día para mujeres y 2,5 para hombres, y ahí va incluida el agua de la comida. Las dos referencias son orientativas y pueden no coincidir, porque la cantidad que necesita cada persona depende de su tamaño, de lo que suda, de lo que come y del clima.

¿De dónde sale lo de los ocho vasos al día?

De ningún estudio. El origen más citado es una recomendación estadounidense de 1945 que hablaba de unos 2,5 litros diarios y añadía, en la frase siguiente, que la mayor parte de esa cantidad ya viene en los alimentos. Esa segunda frase se perdió por el camino y quedó la cifra suelta, convertida en ocho vasos. No es una regla con base científica: es una cifra redonda que se repitió hasta parecerlo.

¿La comida cuenta como agua?

Sí, y bastante: entre el 20 % y el 25 % del agua que entra en el cuerpo a lo largo del día viene de los alimentos. La fruta, la verdura, las sopas, el yogur o el gazpacho son agua casi en su totalidad. Por eso el número de vasos que hay que beber es siempre menor que el total que se calcula: de 2,31 litros al día, alrededor de medio litro ya lo estás comiendo.

¿El café y la cerveza deshidratan?

El café y el té no: aunque la cafeína tiene un efecto diurético leve, el balance de una taza sigue siendo positivo, así que suman al total del día. Con el alcohol es distinto: sí inhibe la hormona antidiurética y hace perder más líquido del que aporta la bebida, de modo que la cerveza no cuenta como agua. Los refrescos azucarados hidratan, pero traen consigo un azúcar que no interesa a diario.

¿Se puede beber demasiada agua?

Sí, y no es inocuo. Beber mucho más de lo que los riñones pueden eliminar (más o menos 0,8 a 1 litro por hora en un adulto sano) diluye el sodio de la sangre y provoca hiponatremia, que en casos graves causa confusión, convulsiones y puede llegar a ser mortal. Hay casos documentados en maratones y pruebas de resistencia, precisamente por beber de más. Si el cálculo te sale por encima de 4 litros al día, coméntalo con tu médico antes de tomártelo como un objetivo.

¿Cómo sé si estoy bebiendo suficiente?

Mirando el color de la orina, que es la señal más simple y más fiable que tienes a mano: un amarillo claro, como la paja, indica que vas bien; un amarillo oscuro o ámbar indica que te falta líquido. La sed también funciona, aunque en personas mayores se atenúa y conviene no esperar a tenerla. Ojo: algunos suplementos vitamínicos y ciertos medicamentos tiñen la orina y estropean la pista.

¿Cuánta agua hay que beber si entreno?

Como referencia, entre 350 y 500 ml más por cada media hora de ejercicio; esta calculadora usa 400 ml por cada 30 minutos, proporcional al tiempo. Es una media: lo que de verdad se pierde depende de cuánto sudes, del calor y de la intensidad. En sesiones largas o muy sudorosas, la forma exacta de saberlo es pesarse antes y después de entrenar y reponer alrededor de un litro y medio por cada kilo perdido, con sales incluidas si el esfuerzo pasa de una hora.

¿Esta calculadora vale para todo el mundo?

No. Es una regla general para adultos sanos y no es asesoramiento médico. En insuficiencia renal, insuficiencia cardíaca o cirrosis, la cantidad de líquido está limitada y la marca el médico, no una fórmula por kilos. Lo mismo vale si tomas diuréticos, si estás embarazada o dando el pecho, o si tienes fiebre, diarrea o vómitos. En niños y bebés el agua por kilo es bastante mayor y la pauta la da el pediatra.

¿Guardáis mis datos?

No. Todos los cálculos se hacen dentro de tu navegador. Ni tu peso, ni los minutos de ejercicio, ni nada de lo que escribas sale de tu dispositivo: no hay servidor que lo reciba ni base de datos donde guardarlo. Puedes comprobarlo activando el modo avión y viendo que la calculadora sigue funcionando.