Calculadora de porcentajes
Las cuatro cuentas, cada una con lo suyo: el porcentaje, la variación y el IVA.
¿Cuánto es un porcentaje de una cantidad?
Revisa los datos introducidos.
¿Qué porcentaje es una cantidad de otra?
45 es el 25 % de 180.
De una cifra a otra, ¿cuánto ha cambiado?
De 1.200 a 1.500 hay una subida del 25 %.
El camino de vuelta no es el mismo porcentaje: de 1.500 a 1.200 hay una bajada del 20 %. La misma diferencia, distinto porcentaje, porque se mide sobre cifras distintas.
Añadir o quitar un porcentaje a un precio
Escribe el precio y el porcentaje.
- Añadiendo el 21 %
- 146,41 €
- Quitando el 21 % (÷ 1,21)
- 100,00 €
- Restando el 21 % (× 0,79)
- 95,59 €
Quitar no es restar: si 121,00 € ya lleva dentro el 21 %, la base sale de dividir entre 1,21 (100,00 €), no de restarle el 21 % (95,59 €). Por lo mismo, subir y bajar el mismo porcentaje no devuelve al precio de partida: 121,00 € → 146,41 € → 115,66 €.
100 % privado — los cálculos se hacen en tu dispositivo. Ni las cantidades ni los precios que escribas se envían a ningún servidor.
Aritmética pura: aquí no hay tipos que caduquen ni tablas que envejezcan. Las cifras se redondean a dos decimales al mostrarlas, nunca antes de calcular. Los tipos de IVA que aparecen en los ejemplos (21 %, 10 % y 4 %) son los generales en España; comprueba cuál te toca antes de emitir una factura.
Tabla de referencia
Los porcentajes que más se buscan, aplicados a 340, la cantidad que hayas escrito arriba.
| Porcentaje | Es | Restándolo |
|---|---|---|
| 1 % | 3,40 | 336,60 |
| 5 % | 17 | 323 |
| 10 % | 34 | 306 |
| 15 % | 51 | 289 |
| 20 % | 68 | 272 |
| 21 % | 71,40 | 268,60 |
| 25 % | 85 | 255 |
| 30 % | 102 | 238 |
| 50 % | 170 | 170 |
| 75 % | 255 | 85 |
«Restándolo» es lo que queda al quitarle ese porcentaje a la cantidad: es la columna de los descuentos y las rebajas. No sirve para sacar la base de un precio que ya lleva el IVA dentro; para eso hay que dividir, y de eso se encarga el último bloque de la calculadora.
Cómo se usa
-
1. El porcentaje y la cantidad
Arriba va la cuenta de siempre: cuánto es un tanto por ciento de una cifra. Escribe los dos números o mueve el deslizador y el resultado sale al momento.
-
2. Baja a la cuenta que necesites
Debajo están las otras tres, cada una con su título y su resultado: qué porcentaje es una cifra de otra, cuánto ha cambiado un precio y cómo añadir o quitar el IVA.
-
3. Mira la tabla de un vistazo
La tabla de referencia enseña los porcentajes más habituales de tu cantidad, con lo que queda al restarlos: el número que hace falta en unas rebajas.
Los porcentajes, y los cuatro sitios donde se tuercen
Un porcentaje es una parte de cada cien, y por eso todas las cuentas que siguen se reducen a multiplicar y dividir entre 100. Calcular el 21 % de 340 es multiplicar 340 por 21 y dividir entre 100: salen 71,40. El atajo mental funciona igual de bien: el 10 % de 340 son 34, así que el 20 % son 68, el 1 % son 3,40 y sumando los dos aparecen los mismos 71,40.
Hasta ahí, ningún problema. Los líos empiezan cuando el porcentaje ya está dentro de la cifra, cuando hay que compararlo con otro porcentaje o cuando se aplican dos seguidos. Estos son los cuatro tropiezos, en orden de frecuencia.
Quitar un porcentaje no es restarlo
Es el error más repetido de internet, y sale caro porque aparece en cada factura. Un precio de 121 € con el 21 % de IVA incluido no tiene 95,59 € de base imponible, tiene 100 € exactos. Restarle el 21 % a 121 € da 95,59 € y esa cifra no significa nada: el IVA no se calculó sobre los 121 €, sino sobre los 100 € que había antes de añadirlo.
La clave está en darse cuenta de que, cuando el porcentaje ya está dentro, la cifra que tienes delante no es el 100 %, es el 121 %. Para volver atrás hay que deshacer una multiplicación, y una multiplicación se deshace dividiendo: 121 ÷ 1,21 = 100. La regla general, para cualquier porcentaje: base = precio ÷ (1 + porcentaje ÷ 100). Con el 21 % se divide entre 1,21; con el 10 %, entre 1,10; con el 4 %, entre 1,04.
La comprobación es inmediata y conviene hacerla siempre: si 100 € fuese la base, al añadirle el 21 % saldrían 121 € y cuadra con la factura. Si la base fuesen los 95,59 € de restar, al añadirle el IVA saldrían 115,66 € y no cuadraría con nada. En el último bloque de la calculadora las dos cifras aparecen juntas para que la diferencia se vea sin tener que fiarse de nadie.
Subir y bajar el mismo porcentaje no devuelve al punto de partida
Un artículo de 100 € sube un 20 % y se pone en 120 €. Unas semanas después baja un 20 % y se queda en 96 €, no en 100 €. No hay trampa ni error de redondeo: la subida fueron 20 € calculados sobre 100, y la bajada 24 € calculados sobre 120. Cada porcentaje se aplica a la cifra que tiene delante en ese momento, y las cifras eran distintas.
De ahí sale una consecuencia útil: para deshacer una subida del 20 % hay que bajar un 16,67 %, no un 20 %. Y otra menos agradable: cuando algo cae un 50 %, recuperarlo exige subir un 100 %. Es la aritmética que explica por qué una cartera que pierde la mitad necesita duplicarse para volver a estar donde estaba.
Los puntos porcentuales no son porcentajes
Cuando la cifra de la que se habla ya es un porcentaje, el cambio se mide en puntos porcentuales. Si un tipo de interés pasa del 5 % al 6 %, ha subido un punto porcentual y a la vez ha subido un 20 %. Las dos frases son ciertas y no dicen lo mismo, y por eso conviene mirar con lupa cuál de las dos se está usando.
Es el fallo que los periódicos cometen a diario, y casi siempre en la dirección que más impresiona: «el paro sube un 20 %» suena a catástrofe cuando lo que ha pasado es que del 5 % se ha pasado al 6 %, y «el impuesto solo sube un punto» suena a nada cuando esa subida se lleva una quinta parte más de tu dinero. Ninguna de las dos formas es mentira; elegir una y callar la otra es lo que engaña.
Dos descuentos seguidos no se suman
Un 20 % de rebaja y después «un 10 % adicional en caja» no son un 30 %: son un 28 %. Sobre 100 €, el primer descuento deja 80 € y el segundo se calcula sobre esos 80 €, así que resta 8 € y deja 72 €. El segundo porcentaje se aplica siempre al precio ya rebajado, nunca al original. Lo mismo pasa con dos subidas seguidas, solo que en ese caso el total sale mayor que la suma: dos subidas del 10 % son un 21 %, no un 20 %.
Qué no hace esta calculadora
Hace aritmética, y solo aritmética. No aplica reglas fiscales: no conoce el recargo de equivalencia, ni las retenciones de IRPF, ni los redondeos que exige cada modelo tributario, ni sabe qué tipo de IVA le corresponde a lo que estés vendiendo. Tampoco calcula interés compuesto, que es un porcentaje aplicado muchas veces seguidas y tiene su propia herramienta.
Sobre los decimales: las cifras se redondean a dos decimales al mostrarlas, nunca antes de calcular. Es la diferencia entre ver 71,40 y ver 71,39999999999999, y también la razón de que el 3 % de 19,99 aparezca como 0,60 y no como 0,5997. Si necesitas la cifra exacta al céntimo para una factura, ten en cuenta que el redondeo legal se aplica al final de la suma, no en cada línea.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se calcula el porcentaje de una cantidad?
Se multiplica la cantidad por el porcentaje y se divide entre 100. El 21 % de 340 es 340 × 21 ÷ 100 = 71,40. El atajo mental es mover la coma: el 10 % de 340 son 34, así que el 20 % son 68 y el 1 % son 3,40; sumando 68 + 3,40 salen los mismos 71,40.
¿Cómo se quita el IVA de un precio?
Dividiendo, no restando. Un precio con el 21 % de IVA dentro se divide entre 1,21: de 121 € salen 100 € de base. Restarle el 21 % daría 95,59 €, que es una cifra distinta y equivocada, porque el IVA no se calculó sobre los 121 €, sino sobre los 100 € que había antes. Con el 10 % se divide entre 1,10 y con el 4 % entre 1,04.
¿Qué porcentaje es una cantidad de otra?
Se divide la parte entre el total y se multiplica por 100. Por ejemplo, 45 de 180 es 45 × 100 ÷ 180 = 25 %. Si el total es cero la cuenta no existe: entre cero no se puede dividir, y ninguna cantidad es un porcentaje de cero.
¿Cómo se calcula la subida o la bajada entre dos cifras?
Se resta la cifra de antes a la de ahora, se multiplica por 100 y se divide entre la de antes. De 1.200 a 1.500 la subida es 300 × 100 ÷ 1.200 = 25 %. Ojo con el sentido: de 1.500 a 1.200 la bajada es del 20 %, no del 25 %, porque se mide sobre una cifra de partida distinta.
¿Por qué subir un 20 % y bajar un 20 % no deja el precio igual?
Porque cada porcentaje se calcula sobre una cifra distinta. Un precio de 100 € que sube un 20 % se pone en 120 €, y esos 120 € que bajan un 20 % se quedan en 96 €: la subida fueron 20 € sobre 100 y la bajada 24 € sobre 120. Para deshacer una subida del 20 % hay que bajar un 16,67 %.
¿Qué diferencia hay entre un punto porcentual y un porcentaje?
Cuando la cifra de la que se habla ya es un porcentaje, el cambio se mide en puntos. Pasar del 5 % al 6 % es subir un punto porcentual, y a la vez es subir un 20 %. Las dos frases son ciertas y no significan lo mismo: decir que un impuesto del 5 % sube un 20 % suena a mucho más de lo que es, y decir que sube un punto oculta que se ha llevado una quinta parte más.
¿Cómo se aplican dos descuentos seguidos?
Uno detrás de otro, nunca sumándolos. Un 20 % y después un 10 % adicional no son un 30 %: sobre 100 € el primero deja 80 € y el segundo deja 72 €, así que el descuento real es del 28 %. El segundo porcentaje se aplica al precio ya rebajado, no al original.
¿Guardáis mis datos?
No. Todos los cálculos se hacen dentro de tu navegador. Ni las cantidades ni los precios que escribas salen de tu dispositivo: no hay servidor que los reciba ni base de datos donde guardarlos. Puedes comprobarlo activando el modo avión y viendo que la calculadora sigue funcionando.
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